Durante el fin de semana larga, yo no hacía mucho. El jueves yo iba a ir al centro comercial con mis amigas. Entonces una de mis amigas vino a mi casa temprano para ir juntas. Llegó a mi casa y eran las ocho de la mañana; nosotras desayunábamos, mirábamos los dibujos animados, y nos dormíamos otra vez, después nos levantábamos a once y cuarto. Íbamos a salir al mediodía para montar en el autobús o caminar a nuestra otra amiga pero nos dio cuenta nuestras planes cambiaron cuando recordábamos que nuestra otra amiga no tenía un teléfono celular. ¡Nosotras no sabíamos su número del telefónico de casa! Tratamos de lograr comunicarse con ella pero no estaba en Facebook. No nosotras oímos de ella por una de la tarde, tanto en cambio fuimos al cine y la tienda del helado llamaba “Spoon Me”.
El viernes y el sábado eran la misma. Tenía que cuidar a los niñitos los dos días. El viernes cuidaba a mi hermanito, pero siempre hago que. Mi hermano Trey no está una persona difícil mirar porque él actúa similar a mí. Él jugó con sus videojuegos y miró la televisión y esos eran las solas cosas hizo. Pero para el primer tiempo, no me molestaba por saltando en mi cama o pegando a unas ollas juntas cerca de mis orejas mientras dormía. El próxima día, estaba cuidando a mi primita, quién es un recién nacido, y esta era una completamente otra cuenta. No lloró mucho pero ella siempre asomó la cabeza atrás o miraba como ella estaba tratando darse la vuelta. ¡Tenía mucho miedo porque yo pensaba que ella iba a romper su cuello! Y el domingo, como cada semana, yo iba a iglesias.
Yo hice muchas de las cosas que quería hacer como durmiendo muy tarde, pero todavía quiero ir de compras porque no hice el jueves. Yo debía hacer la tarea con todo el tiempo tuve, pero, como siempre, solamente hice la tarea que necesité hacer para el próximo día. Este tiempo no toda de la hice porque estaba perezosa.
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